Nuestra tecnología permite trabajar codo a codo con la naturaleza, extrayendo energía de las olas para proteger, de manera rentable, nuevas marismas artificiales donde ayudar a que las aguas residuales urbanas se transformen en plancton, moluscos, crustáceos y finalmente, peces en libertad.

Devolviendo sedimentos al litoral, que en su momento fueron retirados de los estuarios y que hoy consideramos residuos inertes.